Lijador de muebles

Descripción
Los lijadores de muebles preparan y tratan la madera para conseguir un acabado liso. Trabajan principalmente con muebles, pero también pueden tratar la madera sujeta, como puertas y paneles. Preparan las superficies y después utilizan tintes y acabados para producir el efecto deseado.
Actividades laborales
Los lijadores de muebles preparan y tratan la madera para darle un acabado liso y resaltar su belleza natural. Trabajan con muebles nuevos o viejos, incluso con antigüedades. A veces trabajan en madera sujeta, como paneles y puertas.

Los lijadores de muebles preparan la pieza extrayendo los accesorios, como por ejemplo las  bisagras, y así poder eliminar las viejas capas de pintura, barniz o laca.

Deberá sellar los poros de la superficie para poder trabajar y tener un buen acabado y alisado. Llevan a cabo reparaciones sencillas utilizando técnicas básicas de carpintería.

Una vez preparada la madera, deben elegir el tinte que necesitan para producir el color deseado.

Los lijadores de muebles suelen usar guantes, mono de trabajo y protección en la cara cuando mezclan y aplican productos químicos. También se aseguran de que el ambiente esté bien ventilado. Por lo general, son responsables del mantenimiento y limpieza de su equipo.

Perfil profesional
Para hacer bien este trabajo, se necesitará:
  • Ser un trabajador paciente y cuidadoso.
  • Habilidades para identificar el color preciso.
  • Tener conocimientos de carpintería simple para hacer reparaciones.
  • Conocer los cálculos aritméticos elementales para cuando haya que estimar los costes.
  • Estar en buena forma física, pues es posible que haya que levantar peso y agacharse.
El ambiente de trabajo suele ser polvoriento y no siempre es adecuado para las personas con molestias en las vías respiratorias, ciertas afecciones de la piel o problemas respiratorios.
Competencias
  • Buena forma física.
  • Capacidad para concentrarse.
  • Capaz de lidiar con trabajos que implican desorden.
  • Capaz de manejar objetos frágiles.
  • Capaz de seguir instrucciones.
  • Capaz de trabajar con las manos de forma habilidosa.
  • Capaz de trabajar con un presupuesto.
  • Capaz de trabajar tanto solo como en equipo.
  • Elimina capas viejas de pintura, barniz o laca mediante decapantes químicos, lana de acero y papel de lija.
  • Escoge el colorante adecuado para crear el color elegido.
  • Habilidad para los números.
  • Metódico.
  • Preciso.
  • Prepara y trata madera.
  • Realiza reparaciones simples.
  • Trabaja en piezas de reproducción o ayuda en la restauración o reparación de antigüedades.
  • Trabaja solo.